La elección de un intérprete adecuado es fundamental para garantizar la calidad de la interpretación en cualquier evento o situación que requiera este servicio. Uno de los errores más comunes es no verificar la experiencia y formación del intérprete. La interpretación no es solo una cuestión de traducir palabras de un idioma a otro; implica una comprensión profunda de los matices culturales, el contexto y la terminología específica del tema en cuestión.
Un intérprete sin la formación adecuada puede no solo fallar en transmitir el mensaje correctamente, sino también causar malentendidos que pueden tener consecuencias graves. Además, la falta de verificación de la experiencia del intérprete puede llevar a situaciones incómodas o incluso perjudiciales. Por ejemplo, en un entorno médico, un intérprete sin la capacitación necesaria podría malinterpretar instrucciones críticas, lo que podría poner en riesgo la salud del paciente.
Por lo tanto, es esencial investigar y confirmar las credenciales del intérprete, así como su experiencia en el campo específico en el que se va a trabajar. Esto no solo asegura una interpretación precisa, sino que también genera confianza entre las partes involucradas.
No definir claramente las necesidades de interpretación
Otro error significativo es no definir claramente las necesidades de interpretación desde el principio. Cada situación de interpretación es única y puede requerir diferentes enfoques y técnicas. Sin una comprensión clara de lo que se necesita, el intérprete puede no estar preparado para abordar adecuadamente la tarea.
Por ejemplo, si se requiere interpretación simultánea en una conferencia, el intérprete debe estar familiarizado con el equipo técnico y el formato del evento. Por otro lado, si se trata de una interpretación consecutiva en una reunión más informal, las habilidades requeridas pueden ser diferentes. Definir las necesidades de interpretación también implica considerar el público objetivo y el contexto cultural.
Un intérprete que no esté al tanto de las expectativas culturales o del nivel de conocimiento del público puede no ser capaz de adaptar su estilo de interpretación de manera efectiva. Por lo tanto, es crucial tener una conversación abierta con el intérprete sobre las expectativas y requisitos específicos antes del evento para garantizar que todos estén en la misma página.
No proporcionar material de antemano al intérprete

La preparación es clave para una interpretación exitosa, y uno de los aspectos más importantes de esta preparación es proporcionar material relevante al intérprete con antelación. No hacerlo puede resultar en una interpretación menos efectiva y en un mayor riesgo de errores. Cuando un intérprete tiene acceso a documentos, presentaciones o cualquier otro material relacionado con el evento antes de que ocurra, puede familiarizarse con el contenido y la terminología específica que se utilizará.
Esto no solo mejora la calidad de la interpretación, sino que también permite al intérprete sentirse más seguro y preparado. Además, proporcionar material de antemano permite al intérprete identificar posibles desafíos o áreas donde podría necesitar más información. Por ejemplo, si hay términos técnicos o jerga específica que se utilizarán durante la interpretación, el intérprete puede investigar y prepararse adecuadamente.
Esto no solo beneficia al intérprete, sino que también asegura que el mensaje se transmita con precisión y claridad, lo que es esencial para mantener la integridad del contenido original.
No tener en cuenta la disponibilidad del intérprete
La disponibilidad del intérprete es otro aspecto crítico que a menudo se pasa por alto. Al planificar un evento o una reunión que requiere servicios de interpretación, es fundamental asegurarse de que el intérprete esté disponible en la fecha y hora programadas. Ignorar este aspecto puede llevar a situaciones problemáticas donde no se pueda encontrar un reemplazo adecuado a último momento, lo que podría resultar en la cancelación del evento o en una interpretación deficiente.
Además, es importante considerar no solo la disponibilidad del intérprete en términos de tiempo, sino también su carga de trabajo general. Un intérprete que está sobrecargado puede no estar en su mejor forma para ofrecer un servicio de calidad. Por lo tanto, es recomendable discutir la disponibilidad con suficiente antelación y asegurarse de que el intérprete tenga tiempo suficiente para prepararse y descansar antes del evento.
No considerar el tipo de interpretación necesaria
El tipo de interpretación requerida es un factor crucial que debe ser considerado desde el principio. Existen diferentes modalidades de interpretación, como la simultánea, consecutiva y susurrada, cada una con sus propias características y requisitos técnicos. No tener en cuenta qué tipo de interpretación se necesita puede llevar a confusiones y a una ejecución inadecuada del servicio.
Por ejemplo, si se requiere interpretación simultánea para una conferencia internacional, se necesitará un equipo técnico específico y un entorno adecuado para que el intérprete pueda trabajar eficazmente. En cambio, si se trata de una reunión más pequeña donde se prefiere la interpretación consecutiva, los requisitos serán diferentes. Por lo tanto, es esencial discutir y definir claramente el tipo de interpretación necesaria para garantizar que se cumplan todas las expectativas y requisitos.
No establecer claramente el presupuesto para el servicio de interpretación

El presupuesto es un aspecto fundamental en cualquier proyecto o evento, y los servicios de interpretación no son una excepción. No establecer claramente el presupuesto desde el principio puede llevar a malentendidos y conflictos más adelante. Es importante tener una conversación abierta sobre los costos asociados con los servicios de interpretación, incluyendo tarifas por hora, gastos de viaje y cualquier otro costo adicional que pueda surgir.
Además, establecer un presupuesto claro permite a todas las partes involucradas tener expectativas realistas sobre lo que se puede lograr dentro de ese marco financiero. Esto no solo ayuda a evitar sorpresas desagradables más adelante, sino que también permite al intérprete planificar su trabajo y recursos adecuadamente. En última instancia, una comunicación clara sobre el presupuesto contribuye a una relación más fluida y profesional entre el cliente y el intérprete.
No comunicar claramente las expectativas y requerimientos al intérprete
La comunicación efectiva es clave para cualquier relación profesional, y esto es especialmente cierto en el ámbito de la interpretación. No comunicar claramente las expectativas y requerimientos al intérprete puede llevar a malentendidos y a resultados insatisfactorios. Es fundamental tener una conversación detallada sobre lo que se espera del intérprete en términos de estilo, tono y enfoque.
Además, es importante discutir cualquier requisito específico que pueda existir para el evento o reunión. Por ejemplo, si hay ciertas pautas culturales o protocolos que deben seguirse durante la interpretación, esto debe ser comunicado claramente al intérprete. Una comunicación abierta y honesta no solo ayuda a establecer una relación sólida entre el cliente y el intérprete, sino que también garantiza que se cumplan todas las expectativas.
No firmar un contrato o acuerdo de servicios con el intérprete
Finalmente, uno de los errores más graves que se pueden cometer al contratar servicios de interpretación es no firmar un contrato o acuerdo formal con el intérprete. Este documento no solo establece las condiciones del servicio, sino que también protege los intereses de ambas partes involucradas. Un contrato claro debe incluir detalles sobre tarifas, horarios, tipo de interpretación requerida y cualquier otra expectativa relevante.
No contar con un acuerdo formal puede llevar a malentendidos y disputas sobre los términos del servicio más adelante. Además, un contrato proporciona un marco legal que puede ser útil en caso de desacuerdos o problemas imprevistos. Por lo tanto, siempre es recomendable formalizar la relación laboral mediante un contrato claro y detallado que refleje todas las expectativas y responsabilidades acordadas entre el cliente y el intérprete.
En conclusión, evitar estos errores comunes al contratar servicios de interpretación puede marcar una gran diferencia en la calidad del servicio recibido. Desde verificar la experiencia del intérprete hasta establecer un contrato formal, cada paso es crucial para garantizar una comunicación efectiva y precisa entre las partes involucradas. La atención a estos detalles no solo mejora la calidad de la interpretación, sino que también contribuye a una experiencia más fluida y profesional para todos los involucrados.
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